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GestorVendor

Amazon Vendor Central, sin adivinar

Comparativas de software y de gestores para cuentas 1P, y guías escritas por gente que gestiona sus propios pedidos de compra. Sin patrocinios encubiertos: cuando algo es nuestro, lo decimos en la propia página.

En una línea

Si vendes a Amazon como proveedor 1P, aquí tienes qué software existe para cada problema (disputas, analítica, publicidad, catálogo), cómo elegir quién te lleva la cuenta y cómo funcionan por dentro los chargebacks y los shortage claims.

Comparativas

Guías de Amazon Vendor

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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre Amazon Vendor y Amazon Seller?

En Vendor (1P) vendes a Amazon: Amazon te compra el producto mediante pedidos de compra, lo paga a precio de coste y lo revende con el sello "Vendido por Amazon". En Seller (3P) vendes directamente al cliente final y Amazon te cobra una comisión. Vendor implica menos control sobre el precio y más volumen; Seller implica más margen y más trabajo operativo.

¿Hace falta un software específico para gestionar Amazon Vendor?

No es imprescindible: Vendor Central incluye Retail Analytics y el flujo de disputa de facturas. Un software externo compensa cuando el trabajo manual de reclamar shortages y chargebacks cuesta más que la licencia, algo que suele ocurrir a partir de un volumen de facturación alto o de muchas referencias.

¿Cuánto cuesta que una agencia gestione tu cuenta de Amazon Vendor?

Lo habitual en España es una iguala mensual, a veces con una parte variable ligada al dinero recuperado en disputas o a la inversión publicitaria gestionada. Antes de firmar conviene comprobar qué entra exactamente en el alcance: operativa, disputas, publicidad, contenido y negociación anual no siempre están incluidas.

¿Se puede recuperar el dinero de los shortage claims de Amazon?

Sí, si se reclama dentro de plazo y con la documentación correcta: albarán firmado, prueba de entrega y factura. La dificultad no está en si se puede, sino en el volumen: son muchas reclamaciones pequeñas y cada una tiene su ventana temporal, de modo que sin un proceso sistemático se pierde dinero por caducidad.